Un racimo de bananas
colgado
en un gancho de carnicero.
Por error (al parecer)
una de ellas fue atravesada
y ahora su humedad se escapa.
La podredumbre comienza,
tal vez nunca termina
su descomposición.
Desde ese pequeño punto hacia el
resto,
implacable:
una certeza entre tantas dudas.
Deletérea senectud,
escampa.
Y tristes piedras aparentan esmeraldas.
Ricardo Baviera
No hay comentarios:
Publicar un comentario