Desperté viendo al escarabajo,
su edad no se revela
y súbitamente lo golpeé.
en sus brazos.
Volví a la conciencia,
Con mucha paz, agita
miré para todos lados:
uno de ellos y revolea la
no estaba.
carnada.
Revolví las mantas, la ropa,
La trampa ya ha sido
las ollas, sin caso.
plantada. Se sienta.
¿Lo habré soñado?
Espera. Bajo la sombra,
El alba traería la respuesta
distingue vibraciones.
(o no).
De pronto, se para y saca
Un escarabajo apareció en mi hombro.
su presa . Un hermoso
Y lo maté. Esta vez,
ejemplar.
fue real.
Ricardo Baviera
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